viernes, 20 de mayo de 2011

Sinfonía que atrapa y seduce



Después de escuchar la sinfonía “Bolero”, creada por Maurice Ravel, nadie tendría el valor de negar haber sentido una explosión de sentimientos. La sinfonía comienza de manera lenta y suave como forma introductora a una marcha de guerra que con el paso del tiempo adquiere un ritmo invariable y gana una fuerza tal que atrae al público, toma sus sentidos y lo deja sin aliento.

El acompañamiento de los tambores, el arpa, el clarín, los violines, el saxo, entre otros instrumentos crea la perfecta combinación de sonidos inspirados en una danza española con la que no se podrá dejar de imaginar una sevillana apoderándose del escenario con su pareja por medio de pasos fuertes y seductores

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